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Operaciones en el núcleo interior
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Reactores convencionales
Energía de calor no es el único producto secundario de fisión nuclear. Fragmentos de fisión consisten de isótopos de diferentes materiales, la mayoría radioactivos y con medias vidas largas. Dos de estos productos secundarios son samarium-149 y xenón-135, isótopos “venenosos” con secciones de cruce de gran absorción que causan que neutrones prefieran ser absortos en ellos que en el combustible nuclear. Típicamente al usarse el 3-5% del combustible nuclear, las clavijas de combustible se han llenado de tanta polución debido a los venenos xenón y samarium que pierden la habilidad de sustentar la reacción en cadena. En este momento, tan temprano como seis meses dependiendo del tipo de reactor, la llamada clavija de combustible “gastada” debe de removerse como desecho y reponerse con una clavija de combustible nueva.
Reactor DBI
El diseño único del reactor DBI provee para una cantidad alta de incineración de combustible y baja cantidad de producción de desechos. Porque el reactor DBI producirá combustible al mismo tiempo que consume combustible, la acumulación de venenos de fisión puede contrarrestar con la acumulación controlada de materia fisible nueva, manteniendo la reactividad en balance por mucho más tiempo que lo haría posible una configuración de combustible-control-clavija. El combustible de DBI será encapsulado en un proceso patentado que sobrevivirá por mucho el revestimiento convencional de combustible, y permitirá el reciclo de la mayoría del combustible para la otra generación de reactores cuando se desmantele el reactor DBI. Combustible “gastado” de DBI puede continuar produciendo energía por décadas al usar en forma de parásito los neutrones escapados en la periferia del reactor DBI activo para alcanzar niveles de incineración aún más altos. |
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